Nieve de azahar
a los pies del naranjo,
olor a incienso.
RMA
Érase una vez una anaconda muy canija y con la mente muy sucia y que de estar siempre pensando en lo mismo le salieron unos esperones horrorosos que de tan grandes se consiguió hacer con ellos unos Torresnos pa migarlos en el águila que pasaba por allí, con las cejas muy largas y los huevos colguerones. Totá, que entre la anaconda y el águila surgió un algo y mas, tras el baile ritual del cunninni-cunnini con el que deleitaban a la concurrencia. De tanto como cantaron I want to break free agarrados a una barra, se prometieron amor eterno y felicidad, tanto, que la cola de la anaconda no sabemos donde fue a parar, por eso y para evitar males mayores se llamó al amigo de un amigo que tenía un primo allí en el pueblo y vino una ambulancia con más gas que un camión de butano ¿o era de gasoil? Y tenía que ir a que le enchufaran la manguera por el agujero ¡Ay Dios! !Otra vez la mente sucia!
Pero se liaron y se la metieron por la raja… del buzón (malpensaos) ya por que por lo visto había una cartera que pasaba por allí de vez en cuando acompañada del alegre trino del pájaro titi, ahora que caigo, el rara avis amstel de las subespecie aguiluchus pajarracus no suele trinar, ni siquiera triscar, pues hierba trisca sólo de vez en cuando alguna que otra cabrilla loca que pasa por allí, de hierba hablamos por que, lo que es lo demás no veas como se traga.
Así que ya que tenemos media arca de Noé entre la cabrilla, la anaconda, el águila y algún que otro bichejo más que haya por ahí, vamos a ver al amigo y al amigo del amigo y al primo del pueblo del amigo, los del baile ritual, el de la manguera canijilla, en fin un buen montón de trupe y buscaremos un buen sitio donde encallar el arca y abrevar un poco al personal y si hay algo que triscar, mejor. Luego después de dar repaso al cacique del Fari y al Gin Queen nos iremos cantando bajito jurándonos amor eterno y felicidad.
Viva la vida
Vívanos el tú y el yo
Viva tó de tó
!Hip!
RMA
Lloran las vides
llega la primavera,
la savia nueva
cicatriza el invierno,
rebrota al fin la vida.
RMA
Cuenta las horas
apoltronado en un sillón,
no las pasadas
aquellas vividas de sol a sol,
no las compartidas
en perfecta comunión,
no las alegres, las reídas
con alegría y emoción.
Cuenta las horas
las que restan para volver
a sentir su alma completa,
a sentir de su alma calor.
RMA
Indiferente
a la lluvia que cala
su abrigo y su alma,
anda en la oscuridad,
la frente, aún gacha.
RMA
Hay robustos arboles, que de plantones, por avatares del bosque, bien porque hay animales que hieren su corteza, o las tempestades y el viento desgajan sus ramas y en otras ocasiones es la manipuladora mano del hombre la que hace de las suyas.
Con el transcurrir del tiempo, mal que bien, van cicatrizando y ese árbol aprende a cargar con ellas, a vivir con esas cicatrices, que en muchas ocasiones afectan a su crecimiento y a la rectitud de su tronco, tambien los hay, que con el tiempo y por cualquiera de esas heridas, entra agua y poco a poco esta va pudriendo su interior, dejándolo hueco y sin vida, aunque su apariencia sea fuerte y robusta.
Hay cosas que cree se pueden llegar a superar y que sin embargo, van corroyendo el interior y terminan por hacer que se llegue al colapso.
Plateadas hojas,
tamborileo de pájaros
en la alameda.
RMA
¡Qué sensación!
al soplar el vinilo
y saborear
suspendidas en el polvo
las notas que han de sonar.
RMA
La vida se tragó
cada uno de su huesos,
cada una de sus células
y no dejó rastro.
De su paso por el mar,
de sus huellas por la tierra,
de su estela por el cielo,
y sin dejar rastro.
Hasta su último suspiro
la vida tragarse logró.
RMA
Brilla la alberca
a la luz de la luna,
el emparrado
perfuma y refresca
el llanete de la casa.
RMA
Somos un espejo,
al igual que nos eleva el alma
la risa de un niño,
también nos la hunden
unos ojos náufragos
que en un mar de dolor
engullen la felicidad
de cuantos los rodean,
como una constrictor
a un tierno ratoncito.
RMA
Ajada.
Desbaratada por ese tiempo
duro e insensible,
el alma mellada por los estragos
de esta vida inasible,
zarandeada
por los avatares diarios
que ningunean el ánimo
y hunden la esperanza,
acosada por fantasmas
que multiplican al infinito
la pena y el dolor.
Amargo abrazo que le oprime
de luna hasta luna
pasando por el sol,
lo que le resta de corazón.
De ajado corazón.
RMA
Cuando el destino
al ser mortal termine,
y pinte su nombre
en gruesa letra romana
lo borrará el musgo.
RMA
Tejido de almas
uniendo dos hilos
y otros dos
y otros dos...
se crea esa urdimbre
tupida y protectora
que llaman sociedad.
RMA
Cada latido de corazón
le va cosiendo a la vida.
Hilo de seda, umbilical cordón
que insufla luz a su día a día,
cada aleteo de alba pluma
eleva sus pies del suelo,
libera su alma más pura,
a su cordura pone freno,
cada hálito del negro pozo
le recuerda que es carnal,
que la carne y el azufre
casan, pero que muy mal.
RMA
La naturaleza en su inmensa sabiduría, de serie, nos dotó de dos a cada uno, más que nada para que no le diésemos la tabarra, así podemos desplazarnos de un lado a otro para poder comer, descomer, etc.
Total, teniendo dos, no como los gusanos, que carecen de ellas, o los caracoles, eso que teniendo dos, aprendimos a usarlas y a descubrir lo bello que es el mundo, a relacionarnos unos con los otros, te acostumbras y claro, cada vez que una persona mira para el lado se encuentra con la otra, se animan para dar el siguiente paso, para impulsarse y dar ese salto con el que sortear esa piedra que aparece en el camino o se apoyan la una en la otra, para salir de ese lodazal en que se metieron sin apenas darse cuenta.
De tanto tirar "palante", abres senda, incluso camino, este se hace más ameno, placentero incluso cuando sabes que a tu vera va quién lo comparte todo contigo.
Pero es muy cabrona, la naturaleza, con perdón, y al mismo tiempo que puso dos, también inventa el bisturí y la sierra y con ello la posibilidad de amputación, bueno de posibilidad nada, siempre termina cortando y entonces, miras al lado y solo hay vacío, lo que antes era un plácido caminar ahora es un suplicio, lo que antes un paso, ahora un salto y casi siempre a un hondo vacio.
Vacía el tiempo
al robusto nogal,
desgarra ramas.
RMA
Oculta el paso
del inflexible tiempo,
reloj parado,
irónica sonrisa
la de las diez y diez.
RMA
Escondido en el silencio
de muchos años de hablar,
de contar cada rayo de sol,
de vivir cada rincón de sombra
escondido entre el silencio
se escurre sigiloso
un bendito, te quiero.
RMA
Encontrados.
alegría y dolor
regocijo y amargura
amor y soledad
fortuna y desengaño.
Aflicción y gozo
melancolía e ilusión
desesperación y aliento
horror y maravilla.
Encontrados
en múltiples rincones
todos ellos en un mismo corazón,
cada uno de ellos resuena
al pulsar la tecla de aquel
que en algún momento
nos regaló un cachito de su existencia,
todos vuelan a mi mente
a la luz de tus ojos,
al aroma de tu presencia,
al calor de tu amor.
RMA
Mutuamente
exfoliamos nuestra piel,
dejemos aflorar
el rubor que provoca
tanto y tanto roce.
RMA
Nunca pensé
que pudiera verse,
invisible, etéreo lo imaginé
sin embargo lo vi flotar
ante tus ojos,
salir disparado
cual perdigones con tu voz.
Nunca pensé
que un corazón como el tuyo
albergase tanto y tanto.
RMA
Nos aferramos al pasado
cuando la vida son recuerdos,
pero no para regodearnos
sino para cabalgar sobre ellos,
para crear nuevas vivencias
para impulsarnos y seguir
sintiendo bombear la sangre
en las sienes, en el pecho.
Nunca han de suponer
un lastre en los zapatos
un lodazal de barro.
RMA
Su plenitud
reina en la madrugada,
pesados párpados,
madrugón por trabajo,
ella, mi recompensa.
RMA
Eran tiempos de postguerra, de dictadura y de pasar hambre
Tiempos donde la infancia terminaba cuando podías arrimar el hombro en casa, aunque fuera cuidando una cabra o manejando el palo de una escoba
Donde, no como ahora, lo normal era no tener nada, tan solo hambre todo el año y en invierno sabañones
Pues en ese escenario, los magnánimos Reyes Magos, tuvieron a bien traer a una linda y rubita niña una preciosa muñeca de cartón.
Con los saltos de alegría llegaba casi al techo.
Los ojos como platos y el corazón desbocado, no llegaba a creerse su buena suerte.
Con hojas de papel de periódico del mes anterior, se distrajo recortando lindos vestiditos, ora con la faldita, más tarde con volantitos.
Horas y horas de embebido juego, tan real que parecía que la muñeca tenía vida.
Llegó el día, la mala hora en que decidió que tenía unos churretes en su carita y debía lucir limpia y guapa como ella se merecía.
Se fue a un barreño con agua, sin medir muy bien sus actos y la sumergió para dejarla limpita y guapa.
Cuando quiso acordar ya era demasiado tarde, se reblanceció el cartón y la linda muñeca terminó desmoronándose en sus manos,
Convertida en lo que en realidad era, un trozo de cartón, ahora mojado, se inundaron sus ojos, se anegó de congoja su corazoncito, temblaban sus labios de rabia y de dolor. Su mente de niña no llegaba a comprender lo sucedido, su niñita, su juguete, había dejado de existir.
Miedo y dolor
la vida crece en perdida
con fatua luz.
RMA
Ya no pide placer,
tan solo no sentir dolor,
alejar la angustia
que oprime el corazón,
pide paz, su descanso.
RMA