Algunos dicen
que cuando es dicha
la palabra muere.

Yo digo, en cambio,
que justo ese día
empieza a vivir.

Emily Dickinson.

Parafraseando a la Sra. Dickinson me gustaría que estos ripios que ahora comienzan a volar por sí mismos no mueran en el olvido, sino que sean capaces de anidar en el corazón de alguien que les de calor y cobijo.

martes, 5 de mayo de 2026

Es triste


Es triste, pero conforme vas cumpliendo años, la vida te va dejando de lado.

Estás amortizado, has amado y perdido, has luchado y perdido, has vivido y sabes que has perdido.

Has perdido la ilusión, la alegría y a mucha de la gente a la que has amado y te han regalado su amor, sus dias.

Has perdido las ganas de luchar y las ganas de mirar al cielo.

Has perdido el brillo que la ilusión pintaba en los ojos, restando tan solo el amargo brillo del dolor.

Has perdido con cada paso las fuerzas para seguir luchando, restando tan solo un amargo sabor en la boca, a sangre de la derrota.

Has perdido el cielo azul, restando ya, tan solo un techo de madera acolchado.

Te arrincona la vida, hasta que te confundes con el olvido.


Juntos mezclan

su oscura oscuridad

alcanzan el cielo.

RMA 



sábado, 2 de mayo de 2026

martes, 28 de abril de 2026

No son

 


No son especialmente bellas

ni de llamativos colores,

mas bien grises, subterráneas

y casi nadie repara en ellas.


No son las rosas o el clavel

margaritas o clavellinas 

ni el albo y efímero azahar,

mas ninguna vive sin ellas.


Aportan agarre y firmeza,

no sólo alimentan el cuerpo,

también de ellas se nutre el alma.


Grises y nada bellas raíces 

renuncian a su luz, taladran

la fría tierra, por la belleza.

RMA



sábado, 25 de abril de 2026

jueves, 23 de abril de 2026

El sapo

 

El sapo salta

deshaciendo el espejo

manso del agua,

donde la luna plena

se mira la cara.

RMA 

miércoles, 22 de abril de 2026

domingo, 19 de abril de 2026

Dónde aguardar


Dónde aguardar y acechar

para dar el zarpazo

en el momento adecuado.

Quería que lloviese,

notar el efecto catárquico

de sentirla rodar por el rostro.

Oír el chapoteo

de los pies en los charcos,

el barro ascender pernil arriba

y los pies cada vez más hundidos

en el fango lodoso,

sentir que la tierra

debía ya reclamarte.

Quería que lloviese

para confundir

cielo, agua y tierra

para que todo fuese,

todo uno.

RMA