Hoy se ve verde
el gran Guadalquivir,
Cada uno, como el culo, tiene uno, sino que se lo pregunten a las religiones, sectas y demás visionarios, amén de que luego cada uno pueda creer en su pequeña variante, nubecitas de blanco algodón, con señores barbudos y música gregoriana de fondo, donde sentirte en la gloria, nunca mejor dicho.
Otros, cambian los señores barbudos por damas de grandes y luminosos ojos.
También los hay que creen en la reencarnación, para estos no hay paraíso, tan solo la mierda de volver una y otra vez a este asco de vida.
Luego están los incrédulos, esos que no creen en nada, no siguen religión o creencias alguna, para esos no hay paraíso que valga, estos personajillos juegan con la ventaja de que si para ellos no hay cielo, tampoco existe el infierno.
Habrá quien prometa o espere aquello que albergue y desee desde lo más profundo de su ser, cogiendo lo que más le interese de cada una de las versiones existentes, estos van a la carta.
Por fin, los que tan solo quieren no sentir, ni bueno ni malo, ni el frío de las nubes ni los sofocos del averno, no sentir, nada, tan solo ser pasto de gusanos o si es por la vía rápida, pasto del fuego, no del infierno, sino de cualquier crematorio, cenizas al fin y al cabo, en ambos casos terminar confundido con el terruño, abono de amapolas y jaramagos.
Lo que vendría a ser paz, repito, no sentir
Jaramagos
humilde es su belleza,
y una amapola.
RMA
Llanto tenaz
el de las negras nubes,
velan la luna,
impiden las gruesas lágrimas
Hasta tres NO soltó San Pedro
mientras que tú a mí...
mejor ni los cuento,
Más como Noia está contenta hoy
mejor contamos los SI.
Año noventa, de septiembre el treinta
tras un mes de larga espera
cayó el primero, mereció la pena.
De rogar se hizo el segundo
doce años y veintiséis días, nada menos,
con sus veranos y sus inviernos,
más en octubre, el veintiséis
del año dos de nuestro siglo
el segundo SI sus alas desplegó.
He mentido un poco al principio
dando a entender que los tres
han sido ya emitidos,
la ilusión y la esperanza
la razón me ha confundido
pues el último SI que falta
aún no ha sido emitido,
ese, espero y deseo que caiga
con alegría y regocijo
en nuestras Bodas de Plata.
ILY
RMA