Somos un espejo,
al igual que nos eleva el alma
la risa de un niño,
también nos la hunden
unos ojos náufragos
que en un mar de dolor
engullen la felicidad
de cuantos los rodean,
como una constrictor
a un tierno ratoncito.
RMA
Somos un espejo,
al igual que nos eleva el alma
la risa de un niño,
también nos la hunden
unos ojos náufragos
que en un mar de dolor
engullen la felicidad
de cuantos los rodean,
como una constrictor
a un tierno ratoncito.
RMA
Ajada.
Desbaratada por ese tiempo
duro e insensible,
el alma mellada por los estragos
de esta vida inasible,
zarandeada
por los avatares diarios
que ningunean el ánimo
y hunden la esperanza,
acosada por fantasmas
que multiplican al infinito
la pena y el dolor.
Amargo abrazo que le oprime
de luna hasta luna
pasando por el sol,
lo que le resta de corazón.
De ajado corazón.
RMA
Cuando el destino
al ser mortal termine,
y pinte su nombre
en gruesa letra romana
lo borrará el musgo.
RMA
Tejido de almas
uniendo dos hilos
y otros dos
y otros dos...
se crea esa urdimbre
tupida y protectora
que llaman sociedad.
RMA