La noche abraza
y toda luz engulle,
ululan buhos.
RMA
No son especialmente bellas
ni de llamativos colores,
mas bien grises, subterráneas
y casi nadie repara en ellas.
No son las rosas o el clavel
margaritas o clavellinas
ni el albo y efímero azahar,
mas ninguna vive sin ellas.
Aportan agarre y firmeza,
no sólo alimentan el cuerpo,
también de ellas se nutre el alma.
Grises y nada bellas raíces
renuncian a su luz, taladran
la fría tierra, por la belleza.
RMA
Dónde aguardar y acechar
para dar el zarpazo
en el momento adecuado.
Quería que lloviese,
notar el efecto catárquico
de sentirla rodar por el rostro.
Oír el chapoteo
de los pies en los charcos,
el barro ascender pernil arriba
y los pies cada vez más hundidos
en el fango lodoso,
sentir que la tierra
debía ya reclamarte.
Quería que lloviese
para confundir
cielo, agua y tierra
para que todo fuese,
todo uno.
RMA