Devora el tiempo
la flor de primavera
la luz, la noche.
RMA
Llora sin lagrimas
el pez en la pecera,
desea corriente
que acerque agua nueva,
cristalina, fresca.
RMA
Sin mástil que sostenga
vela alguna que le impulse
al navegar las procelosas
y siempre duras aguas,
donde el horizonte confunde
el mar con el cielo,
salvo cuando este
se tiñe de intenso rojo
anunciando la proximidad
del oscuro averno.
RMA
Damos por sentado
un futuro feliz
cuando en realidad
nos espera un ocaso
cargado de incertidumbres
mezcladas con miedo
y agitadas con mucho dolor.
Lo de feliz será
por ser siempre el futuro
una dulce promesa.
RMA