No prueba el sueño
su pobre Alma
tras conocer al dueño
que la hizo esclava,
que llevó la luz a sus ojos
y enseñó a latir
su enorme corazón.
RMA
No prueba el sueño
su pobre Alma
tras conocer al dueño
que la hizo esclava,
que llevó la luz a sus ojos
y enseñó a latir
su enorme corazón.
RMA
El frío de tu reja
y la calidez de tu mirada,
el egoísmo humano
y la ofrenda de todo un Dios,
las tinieblas donde retozan las almas
y la luz de tus ojos,
el cotidiano laberinto
y la rectitud de tu camino.
Siempre hay que volver,
siempre he de volver,
mi meta tus ojos
mi hogar tu regazo.
RMA
Llora sin lagrimas
el pez en la pecera,
desea corriente
que acerque agua nueva,
cristalina, fresca.
RMA