Sol a la espalda
al frente la sombra,
pedalea, suda.
RMA
Cuenta las horas
apoltronado en un sillón,
no las pasadas
aquellas vividas de sol a sol,
no las compartidas
en perfecta comunión,
no las alegres, las reídas
con alegría y emoción.
Cuenta las horas
las que restan para volver
a sentir su alma completa,
a sentir de su alma calor.
RMA
Indiferente
a la lluvia que cala
su abrigo y su alma,
anda en la oscuridad,
la frente, aún gacha.
RMA
Hay robustos arboles, que de plantones, por avatares del bosque, bien porque hay animales que hieren su corteza, o las tempestades y el viento desgajan sus ramas y en otras ocasiones es la manipuladora mano del hombre la que hace de las suyas.
Con el transcurrir del tiempo, mal que bien, van cicatrizando y ese árbol aprende a cargar con ellas, a vivir con esas cicatrices, que en muchas ocasiones afectan a su crecimiento y a la rectitud de su tronco, tambien los hay, que con el tiempo y por cualquiera de esas heridas, entra agua y poco a poco esta va pudriendo su interior, dejándolo hueco y sin vida, aunque su apariencia sea fuerte y robusta.
Hay cosas que cree se pueden llegar a superar y que sin embargo, van corroyendo el interior y terminan por hacer que se llegue al colapso.
Plateadas hojas,
tamborileo de pájaros
en la alameda.
RMA