Parafraseando al gran Perales, hoy debo confesar que estoy algo cansado, de llevar esta pena que pesa tanto, por hacerme perder tantas buenas cosas y darme otras que me hacen tanto y tanto daño.
Emprendí esta aventura con ilusión, pero más que la vida, esta ilusión me está matando.
No me sobra tiempo, a nadie le sobra para malgastarlo con pena, hastío y enfado.
No merece la pena, tanta pena como estoy gastando y al final para dar la razón a Noia cuando "pensó" poner en letras de mármol "tanto correr para esto".
En paz descansen
las penas que oprimen,
penosa senda.
RMA