Algunos dicen
que cuando es dicha
la palabra muere.

Yo digo, en cambio,
que justo ese día
empieza a vivir.

Emily Dickinson.

Parafraseando a la Sra. Dickinson me gustaría que estos ripios que ahora comienzan a volar por sí mismos no mueran en el olvido, sino que sean capaces de anidar en el corazón de alguien que les de calor y cobijo.

viernes, 20 de febrero de 2026

Ajada



Ajada.

Desbaratada por ese tiempo

 duro e insensible,

el alma mellada por los estragos 

de esta vida inasible,

zarandeada

por los avatares diarios 

que ningunean el ánimo 

y hunden la esperanza,

acosada por fantasmas 

que multiplican al infinito 

la pena y el dolor.

Amargo abrazo que le oprime 

de luna hasta luna

pasando por el sol,

lo que le resta de corazón.

De ajado corazón.

RMA 



No hay comentarios:

Publicar un comentario