Tristeza evoca
esta oscura manana,
no acierta a llover.
RMA
Del colibrí
quiere ver sus plumas,
sólo adivina
a intuir el movimiento,
bebe en el cáliz.
RMA
Libro de sombras
pues luces van quedando pocas,
de las inseparables sombras
que pululan por la cabeza
como los buitres, formando círculos
cuando huelen a carroña,
se alimentan con los despojos
de inseguridades y miedos
de debilidades y flaquezas.
Ocultan la poca luz que podría manar
de un alma que en lugar de corazón
se mueve al son de un enorme
agujero negro.
RMA
Al escuchar el eco,
se ha colado un ocupa
en la hueca calavera.
Lleva un tenedor gigante
tiene cuernos y rabo largo,
afición por las barbacoas,
huele a churrascada carne.
El cabroncete es un guasón
pues a topar con Noia espetó
“qué espeto puedo sacar yo
de esta enclenque flojindanga".
Al final han trabado amistad
y juntos se van de borrachera,
gozan con los diamantes de Lucy
y meten carne al mollete de Antequera.
Confío que ninguno de ellos
se clone o se reproduzca
En cualquiera de sus maneras.
RMA