Algunos dicen
que cuando es dicha
la palabra muere.

Yo digo, en cambio,
que justo ese día
empieza a vivir.

Emily Dickinson.

Parafraseando a la Sra. Dickinson me gustaría que estos ripios que ahora comienzan a volar por sí mismos no mueran en el olvido, sino que sean capaces de anidar en el corazón de alguien que les de calor y cobijo.

Miri

 

Tiempos de posguerra, tiempos muy difíciles, seis hermanos huérfanos de padre, pero con una MAMA LOLES que debía de tenerlos muy bien puestos para sacar a su "parva" de polluelos adelante.

Tenía que haber carácter, con el cual regó, aderezado con muchísimo amor y así mantener unida a esa familia con muchas papeletas para naufragar y sinceramente lo consiguió, aún hoy más de cuarenta años tras su partida, los retoños de esos seis polluelos, muchos siguen muy unidos, luego todo hay que decirlo, estamos alguna que otra oveja negra, más que nada para confirmar la regla.

Entre esos seis, floreció Miri, creo que heredó el carácter de los tiempos duros, a la vez que la capacidad de esparcir amor, como la rosa o el jazmín regalan su aroma a su alrededor.

Así que imagina cómo queda su viejo gruñón y su "parva" cuando parte para reunirse con los que seguro, con paciencia y amor la estaban esperando.



Te fuiste y solo 

quedó la vida sin tí,

en soledad.

RMA


Permanece 

quien fue todo en tu vida.

y tú con ella.

RMA 


Se extingue la vida

mas el amor pervive,

siempre unidos.

RMA


Aún extinta,

la maravillosa estrella

regala su luz.

RMA


Soledad plena

sobrevivir al amado,

dura nostalgia.

RMA


Partió y partió los corazones 

de la gente que la quería,

se fue sin hacer ruido

humilde como siempre fue

grande como ninguna,

dejó un rastro de amor

eligió Amar como forma de vida,

entregar todo su ser

a los que en verdad quería.

Partió y partió los corazones,

más aún continúa entre nosotros,

con la gente que la quería.

RMA


Queda huérfano 

tras una vida juntos,

cuánto dolor.

RMA 


Siento un vacío

dentro de mis costillas,

falta quien dió luz.

RMA 


Con fuerza oprime

negra mano mi pecho,

descansa, vuela.

RMA




No quiero acostumbrarme 

a echarte de menos.

Esos cálidos brazos 

que a cada tropiezo

me levantaban con una sonrisa de aliento,

esa voz que contó mil historias

de tiempos de posguerra y hambre, 

que me acunaron de niño,

que voló tras de mí desgañitada

por barrabasadas infantiles 

acompañando su vuelo rasante, 

a veces, unas zapatillas voladoras

ante la imposibilidad de correr

a nuestra infantil velocidad.

No quiero acostumbrarme 

a dejar de sentir esa entrega infinita 

de amor y perdón y que sólo,

con tal intensidad es capaz 

de llevar a cabo una madre.

No quiero acostumbrarme 

a llegar a casa y no encontrar 

de últimas, tu ajado envoltorio,

ni a encontrar esos ojos al llegar,

rebosantes de alegría por tenernos cerca,

temblando de emoción contenida.

No voy a acostumbrarme 

a echarte de menos,

pues aunque ya partiste 

nunca estarás lejos,

con cada latido 

que ya fue tuyo,

con cada mirada

herencia tuya,

con cada risa

de esas que te dejaban a oscuras,

con cada bromita

sobre lo que tú ya sabes

con las que nos doblábamos de risa.

Te fuiste, dejándome huérfano

pero solo un poquito,

te siento cerca,

tan cerca que vas conmigo 

donde quiera que vaya

y así será 

hasta mi último 

y postrer suspiro.

RMA


14-06-24

El sol se apaga 

y quien dió calor y luz

nos deja huérfanos.

RMA


 

 

UNA GRAN HISTORIA 

Cuando te cuentan o simplemente se piensa en una gran historia de amor, casi siempre pensamos en trepidantes aventuras, grandes gestos o tremendas renuncias, deseos y pasiones, tal como nos lo cuentan en novelas y películas.

Por suerte toda mi vida y especialmente ahora estoy siendo testigo de, para mí, la mayor historia de amor.

Qué mayor y más trepidante aventura que levantarte cada día, con los medios justitos, como suelen decir por aquí, este pan para este queso y este queso para este pan y lograr sacar adelante a tres criaturas, inculcándoles además que han de ser buenas personas para ser felices en esta vida (bueno, el primero salió algo “saborío” pero, en toda casa que se precie, debe de haber una oveja negra, digo yo).

Grandes gestos, qué mayor gesto que entregar tu vida por amor a una persona y posteriormente a las tres que fueron llegando y no una entrega peliculera, que te matan y ya está, que al final ni sientes ni padeces, no, esto es una entrega sin límites, de día a día, con frío, con sueño, con dolor de huesos, pero siempre con paciencia, un gesto cariñoso o una sonrisa.

Renuncia, quién va a saber más de renuncias que esa generación que le tocó vivir una posguerra, Que además les enseñaron a servir a los padres y que al final están sirviendo a los hijos y en algunos casos hasta a los nietos, siempre con cariño y la mejor de las sonrisas.

Que por renunciar, renuncian a lo que haga falta, por aquel que comparte camarote en este crucero, por las procelosas aguas de la vida.

En cuanto deseo y pasión, deben de andar sobrados, pues les han servido para superar juntos cuantos momentos difíciles les han acaecido y aún les están sucediendo, ese pegamento es más potente que el “loctite” y por supuesto, mucho más dulce.

No es una película, ni nada por el estilo, es un ejemplo de Amor, de una Gran Historia de Amor entre mi Gordi y mi adorable Gruñón.

 

Mira a sus ojos

hace propios sus latidos,

siente su dolor.

RMA.


* * *

 

Cuarteada de años

como esa tierra árida

que pide agua,

como el sediento desierto

que el inclemente sol

fue estrujando poco a poco

hasta su ultima gota,

hasta su último halito de vida.

Su espalda va curvándose

como intentando alcanzar

esa tierra que la reclama.

RMA



Duele tu ausencia 

perdura tu memoria 

eterno faro.

RMA

 

 

Tiene que doler

ver marchitar la flor

que a lo largo de tantos años

fue la luz de tu vida.

Ojos verde mar,

marejada agitando su interior

con la única posible opción

de apretar fuerte en la mano

el tallo cuajado de espinas

para poder soportar así

el violento zarandeo del mar.

RMA

 

* * * * * * * * * * * * * 

 

Ha de ser duro

ver inundarse el mar,

ese donde te sentías

como pez en el agua,

ese que fue tu vida

que tan bien aprendiste a amar.

Ha de doler sentir su dolor

impotente ante tu impotencia

a dar algún paso de baile

al arrullo de las olas

bajo una luna que asoma

en un cielo encendido

donde una nube asemeja una rosa

allí donde el mar la toca.

                  RMA


Silueta oscura, pelo blanco

afilada osamenta sustentando

una piel curtida por los años

y un coraje, con generosidad

empleado en los que siempre fueron

su misma razón de vida.

                      RMA


Me costaba asumir que un día,

alma de tu alma

en tu dolor sufriría.

Por tu mirada miraba,

aprendí que por efímera

esta vida hay que vivirla.

RMA


 

 Y luego quedan sus historias, esas que de viva voz nos contaba las tardes-noches frías de invierno al amor de un brasero, entre hueco y hueco en la venta de leche y antes de ponernos la cena.

Aunque ya está en otra parte de blog, aquí está el enlace.

Cuco sobre cuco














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