Dónde aguardar y acechar
para dar el zarpazo
en el momento adecuado.
Quería que lloviese,
notar el efecto catárquico
de sentirla rodar por el rostro.
Oír el chapoteo
de los pies en los charcos,
el barro ascender pernil arriba
y los pies cada vez más hundidos
en el fango lodoso,
sentir que la tierra
debía ya reclamarte.
Quería que lloviese
para confundir
cielo, agua y tierra
para que todo fuese,
todo uno.
RMA
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