Contra las rocas
un enfebrecido mar,
picado de algas.
RMA
Escondido en el silencio
de muchos años de hablar,
de contar cada rayo de sol,
de vivir cada rincón de sombra
escondido entre el silencio
se escurre sigiloso
un bendito, te quiero.
RMA
Encontrados.
alegría y dolor
regocijo y amargura
amor y soledad
fortuna y desengaño.
Aflicción y gozo
melancolía e ilusión
desesperación y aliento
horror y maravilla.
Encontrados
en múltiples rincones
todos ellos en un mismo corazón,
cada uno de ellos resuena
al pulsar la tecla de aquel
que en algún momento
nos regaló un cachito de su existencia,
todos vuelan a mi mente
a la luz de tus ojos,
al aroma de tu presencia,
al calor de tu amor.
RMA
Mutuamente
exfoliamos nuestra piel,
dejemos aflorar
el rubor que provoca
tanto y tanto roce.
RMA
Nunca pensé
que pudiera verse,
invisible, etéreo lo imaginé
sin embargo lo vi flotar
ante tus ojos,
salir disparado
cual perdigones con tu voz.
Nunca pensé
que un corazón como el tuyo
albergase tanto y tanto.
RMA
Nos aferramos al pasado
cuando la vida son recuerdos,
pero no para regodearnos
sino para cabalgar sobre ellos,
para crear nuevas vivencias
para impulsarnos y seguir
sintiendo bombear la sangre
en las sienes, en el pecho.
Nunca han de suponer
un lastre en los zapatos
un lodazal de barro.
RMA
Su plenitud
reina en la madrugada,
pesados párpados,
madrugón por trabajo,
ella, mi recompensa.
RMA
Eran tiempos de postguerra, de dictadura y de pasar hambre
Tiempos donde la infancia terminaba cuando podías arrimar el hombro en casa, aunque fuera cuidando una cabra o manejando el palo de una escoba
Donde, no como ahora, lo normal era no tener nada, tan solo hambre todo el año y en invierno sabañones
Pues en ese escenario, los magnánimos Reyes Magos, tuvieron a bien traer a una linda y rubita niña una preciosa muñeca de cartón.
Con los saltos de alegría llegaba casi al techo.
Los ojos como platos y el corazón desbocado, no llegaba a creerse su buena suerte.
Con hojas de papel de periódico del mes anterior, se distrajo recortando lindos vestiditos, ora con la faldita, más tarde con volantitos.
Horas y horas de embebido juego, tan real que parecía que la muñeca tenía vida.
Llegó el día, la mala hora en que decidió que tenía unos churretes en su carita y debía lucir limpia y guapa como ella se merecía.
Se fue a un barreño con agua, sin medir muy bien sus actos y la sumergió para dejarla limpita y guapa.
Cuando quiso acordar ya era demasiado tarde, se reblanceció el cartón y la linda muñeca terminó desmoronándose en sus manos,
Convertida en lo que en realidad era, un trozo de cartón, ahora mojado, se inundaron sus ojos, se anegó de congoja su corazoncito, temblaban sus labios de rabia y de dolor. Su mente de niña no llegaba a comprender lo sucedido, su niñita, su juguete, había dejado de existir.
Miedo y dolor
la vida crece en perdida
con fatua luz.
RMA
Ya no pide placer,
tan solo no sentir dolor,
alejar la angustia
que oprime el corazón,
pide paz, su descanso.
RMA