Algunos dicen
que cuando es dicha
la palabra muere.

Yo digo, en cambio,
que justo ese día
empieza a vivir.

Emily Dickinson.

Parafraseando a la Sra. Dickinson me gustaría que estos ripios que ahora comienzan a volar por sí mismos no mueran en el olvido, sino que sean capaces de anidar en el corazón de alguien que les de calor y cobijo.

miércoles, 30 de octubre de 2024

Libro de sombras



Libro de sombras

pues luces van quedando pocas,

de las inseparables sombras

que pululan por la cabeza

como los buitres, formando círculos

cuando huelen a carroña,

se alimentan con los despojos

de inseguridades y miedos

de debilidades y flaquezas.

Ocultan la poca luz que podría manar

de un alma que en lugar de corazón

se mueve al son de un enorme

agujero negro.

RMA 




viernes, 25 de octubre de 2024

miércoles, 16 de octubre de 2024

Al escuchar el eco

 

Al escuchar el eco,

se ha colado un ocupa

en la hueca calavera.

Lleva un tenedor gigante

tiene cuernos y rabo largo,

afición por las barbacoas,

huele a churrascada carne.

El cabroncete es un guasón

pues a topar con Noia espetó

“qué espeto puedo sacar yo

de esta enclenque flojindanga".

Al final han trabado amistad

y juntos se van de borrachera,

gozan con los diamantes de Lucy

y meten carne al mollete de Antequera.

Confío que ninguno de ellos

se clone o se reproduzca

En cualquiera de sus maneras.

RMA



lunes, 7 de octubre de 2024

martes, 1 de octubre de 2024

Disuelve el sueño



Disuelve el sueño

en los posos del café,

ahoga su pena.

Deja entre sus volutas

que naveguen sus sueños.

RMA



sábado, 28 de septiembre de 2024

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Guadaña



Al común de los mortales, la simple mención, o la vista de una guadaña, le pone los pelos de punta, les trae a la mente historias de muerte y de dolor.

Una señora de negro que nos viene a decir que la vida es solo paréntesis entre la nada y la oscuridad, un rayo de luz entre tinieblas, un valle por el que hemos de transitar, que ella es infinitamente paciente y testaruda, pues fue capaz, durante tres días, de arrebatarle la vida al mismísimo Dios.

Así que ahora voy a seguir demostrando que soy un bicho raro.

Se ve que no soy muy normal, pero eso sí, mortal, pues a mí me trae los aromas que el sol levanta del campo junto al relente de la mañana, a mañanas de siega (con dolor de espalda incluido) y aromas a hierba recién cortada, a liebres y gazapos que saltan espantados para huir, por considerarte una amenaza.

Trae cantos de perdiz, colorines, tórtolas, tifas, vejetas ... Tantos.

Me trae el croar junto a charcas, arroyuelos o estanques, a pies embarrados y aire fresco, cristalino.

A mí, al contrario que a mucha gente, la guadaña me trae recuerdos de vida.


Siega a su paso

la espiga ya preñada,

salta el gazapo.

RMA