Bajo la parra
penden los racimos,
vuelan los tábarros.
RMA
Al común de los mortales, la simple mención, o la vista de una guadaña, le pone los pelos de punta, les trae a la mente historias de muerte y de dolor.
Mira y observa,
hay veces que parece que ni mira
el pasar de la gente,
como quien se sienta
junto a la orilla del río
a ver pasar la corriente
y ver cómo pasan ante sus ojos
latidos que en nada le incumben,
suspiros que no le llegan,
agua que allí en la orilla
a mojarle ni se atreva.
RMA
Neblinas del tiempo
donde flotan los recuerdos,
sentimientos que fueron
acordes de una melodía
que aún hoy hacen vibrar
el alma de una guitarra,
aunque esas nobles maderas
vistan ya algunas grietas.
RMA